lunes, marzo 17, 2008

Jóvenes Titanes (II): Años dorados, Años oscuros y relanzamientos (1980-2002)

Comenzando los 80 cierta colección de Marvel estaba ya consolidada como fuente de ganancias segura y altísima popularidad. Los Uncanny X-Men de Chris Claremont iban ya en camino –si es que no lo eran ya- de convertirse en el buque insignia de la editorial sustituyendo a iconos como Spider-Man o los Vengadores. En la Distinguida Competencia poco faltaba para que se arrancasen los pelos, pues con sus más y sus menos no había ninguna serie (independientemente de su calidad) que pudiese hacer frente en ventas, aún menos acercarse, a los imparables mutantes marvelianos.

Hasta que Marv “Crisis” Wolfman y George “Horror Vacui” Perez entraron en escena para dar inicio a una serie que, si bien no superó las ventas mutantes, si fue la única colección de DC que podría plantarle cara sin problemas en muchos años.

En DC Comics Presents #26 (1980), los lectores asistirían a la formación de un nuevo equipo de Titanes pasados dos años de la disolución del grupo original, aunque esta vez las cosas eran distintas, el nuevo grupo no debe su origen a un puñado de jóvenes buscando colaborar por el bien común, sino más bien a un puñado de jóvenes manipulados para unirse y hacer frente a una amenaza aún por venir. La figura responsable del nuevo grupo es Raven, que sirviéndose de toda clase de ardides (llegando incluso a manipular las emociones de Wally West, a.k.a Kid Flash, para que se enamore de ella y acceda a sus peticiones) consigue reunir a Robin (Dick Grayson), Wonder Girl (Donna Troy) y Kid Flash (Wally West), miembros fundadores de los Titanes originales, recuperando a Garfield Logan (anteriormente Beast Boy, ahora Changeling) de la Patrulla Condenada, e introduciendo a nuevos personajes como la princesa alienígena guerrera de Tamaran, Starfire (Koriand’r) o el ex-atleta reconstruido Cyborg (Victor Stone). Una primera unión enmarcada en la llegada de Starfire a la Tierra en plena huida de sus carceleros (y aprendiendo el inglés de una forma que Dick Grayson no olvidaría en su vida).Siguiendo a ese número de DC Comics Presents arrancaría la colección New Teen Titans (conocida como Nuevos Titanes en España gracias a la edición de Zinco), con un equipo en principio no tan unido como encarnaciones previas y que tenía como base las manipulaciones de Raven. La causa de los actos de Raven no tardaría en entrar en escena, concretamente ya en el número 5 de la nueva colección con la aparición de uno de los archienemigos del grupo, el demonio Trigon, conquistador interdimensional y además padre de Raven, que planea usar a su hija como portal de acceso a la Tierra, un destino contra el que la joven ha estado combatiendo desde que tiene uso de razón. El haber pedido ayuda inicialmente a la JLA para ser rechazada por Zatanna al detectar ésta su esencia demoníaca, y creyendo estar los héroes ante una trampa, sería el principal motivo que llevaría a Raven a impulsar la formación de un nuevo grupo de Titanes para combatir a su padre.

No sería el octavo demonio el único nuevo enemigo del nuevo grupo. El número 2 de la colección vería la aparición del oponente (y ocasional aliado) más persistente al que tendrían que hacer frente los Titanes en toda su historia hasta nuestros días, el mercenario y asesino a sueldo Slade Wilson, alias Deathstroke. También veríamos en ese número a Ravager (Destructor), su hijo, que fallecería sin poder completar su encargo de eliminar a los Titanes, un encargo proveniente de la organización HIVE (o Colmena) que Deathstroke retomaría personalmente. Si en la etapa original de los Titanes en los 60 y 70 los villanos tendían a ser carne de cañón camp –salvo excepciones-, la nueva etapa traía una nueva generación de oponentes de motivaciones complejas y planes para la destrucción de los héroes de lo más retorcidos, iniciándose una premisa que se repetiría más veces en el futuro: la del Titán traidor, el compañero que traiciona al grupo revelándose como un agente del enemigo desde el principio. La titán Terra (Tara Markov), trabajando para Deathstroke, tendría el dudoso honor de ser la primera en la famosa saga de El Contrato Judás, una de las historias capitales de los Titanes: la traición de una compañera (y su muerte), la unión de un nuevo miembro (el mudo Jericho, hijo menor de Deathstroke) y el cambio de identidad de Dick Grayson, que dejaría de ser Robin para convertirse en Nightwing.La mayor villanía de los villanos (perdón por la reiteración) no fue el único elemento definidor de esta etapa de los Titanes de Wolfman y Perez: arcos argumentales más largos y complejos, con ramificaciones de unos a otros y abundancia de subtramas, desarrollo de los personajes y sus vidas personales dándoles tanta importancia como a los intercambios de leña superheroica (destacarían aquí el caso de Nightwing, su cambio de identidad y sus más y sus menos con Starfire, o también el de Wally West dejando de ser Kid Flash), grandes sagas de viajes espaciales (si los X-Men tenían a los Shi’ar, los Nuevos Titanes tenían a los tamaraneanos) con el grupo metido en conflictos intergalácticos ajenos, etc, etc… La popularidad de la serie subía como la espuma y entre eso y las buenas ventas el primer volumen de los Nuevos Titanes no tardaría en convertirse en la gran colección de DC, dando pie a una miniserie, Tales of the Teen Titans, centrada en el pasado de los nuevos miembros (Raven, Starfire y Cyborg) y a un crossover con los X-Men marvelianos (con Darkseid y Fénix Oscura como villanos), además de lanzar a su equipo creativo al estrellato (algo que resultaría determinante en 1985 cuando Wolfman y Perez se convertirían en responsables de Crisis en Tierras Infinitas).

Diversas maniobras comerciales internas de DC (largas de explicar y que ahora no vienen a cuento) provocarían que llegado a su número 41, el volumen 1 de los Nuevos Jóvenes Titanes cerrase, siendo renombrada la colección como Tales of the Teen Titans (no confundir con la miniserie previamente mencionada), publicando nuevas historias y reimpresiones de números anteriores de la colección. Las nuevas aventuras del grupo continuarían en el volumen 2 de The New Teen Titans (1984), que en su número 50 sería retitulada The New Titans (el ‘Teen’ del titulo había vuelto a perder su sentido cuando la mayoría de personajes eran ya jóvenes adultos, no adolescentes). La nueva etapa arrancaría con fuerza, con el enfrentamiento definitivo contra Trigon y la corrupción-muerte-purificación de Raven, etc… Mencionar la curiosa (y a día hoy ridícula) polémica que levantó en su día el ver en una viñeta a Nightwing y Starfire juntos en la cama pese a que estaba claro desde hace tiempo que eran pareja (el Comics Code aún daba mucho por saco en los ochenta). Tras el primer arco argumental George Perez dejaría el dibujo de la colección, cayendo este en manos de artistas como José Luís García López, Eduardo Barreto o Tom Grummet. Perez volvería a encargarse de los lápices unos pocos números a partir del 50 (en el que Marv Wolfman desarrollaría el nuevo origen de Donna Troy). Tras eso, las colaboraciones de Perez con la serie se limitarían a entintar las cubiertas de ciertos números y no volvería a dibujar a los Titanes hasta el cierre de la colección, en el número 130.Esta etapa de la serie vería la aparición de villanos como el Hermano Sangre y el aumento progresivo de nuevos miembros de los Titanes, con personajes como Phantasm (entidad conformada por la mezcla de las almas de Arella –madre de Raven-, Danny Chase y las almas de los habitantes de Azarath), el segundo Robin (Jason Todd, brevemente antes de su muerte), Pantha, Estrella Roja (Leonid Kovar), Impulso (Bart Allen), Damage (Grant Emerson), Linterna Verde (Kyle Rayner), Supergirl (la encarnación de Linda Danvers y Matrix), Rose Wilson (la tercera hija de Deathstroke), Minion (Jarras Minnion), Wildebeest, etc… Cambios de alineación progresivos que tendrían como resultado más visible que en el momento del cierre de la colección en ese número 130 de Febrero de 1996 la formación del grupo tuviese poco que ver con la original de los 80.El paso de los años supuso un agotamiento progresivo de ideas para Marv Wolfman y la calidad narrativa de la colección se resentía año tras año (y ello incidía en las ventas). Eso no quita que durante la primera mitad de los 90 el éxito aún permitiese la creación de un nuevo spin-off, Team Titans (1992-1994). Centrada en un grupo de Titanes de un futuro alternativo gobernado por el tirano Lord Caos (hijo de Donna Troy) y contando entre sus miembros con una nueva Terra, la colección duraría 24 números y contaría con dos annuals, para ser borrada en 1994 en el crossover Hora Zero de DC (otro intento de reestructuración interna de continuidad de la editorial de esos que tanto les gustan). Personajes como Killowat, Redwing, Dagon, Prestor Jon o Batallón serían literalmente borrados de la existencia, al no existir su futuro nunca más. Otros como Mirage o Terra por su parte si sobrevivirían en la nueva línea temporal.Sin embargo, el cierre de The New Titans en 1996 no significó que DC se olvidase de su franquicia de héroes adolescente estrella. De todas formas, lo que quedaba de la década de los 90 podría traducirse como poco menos que dos intentos fallidos de relanzamiento que como mínimo garantizaron una presencia de títulos de Titanes más o menos continuada. Por aquel entonces el nicho de grupo de héroes adolescentes iba camino de ser llenado por el nuevo grupo Young Justice (creado en 1998). Demos un breve repaso a estas dos breves etapas de la segunda mitad de la década: Octubre de 1996 vería ya el lanzamiento de una nueva serie bajo el titulo Teen Titans de la mano de Dan Jurgens (con colaboración de George Perez en las tintas) y centrada en las desventuras de Atom (Ray Palmer), convertido en adolescente tras Hora Zero (¿me lo expliquen?), liderando un nuevo equipo de Titanes con la ayuda de Arsenal (Roy Harper, previamente Speedy) y teniendo como miembros a personajes totalmente nuevos como Argent (Toni Monetti), Riesgo (Cody Driscoll), Hotspot (Isaiah Crockett), Prysma (Audrey Spears) y Fringe, junto con otros no tan nuevos pero que eran Titanes por primera vez, como el Capitán Marvel Jr. (Freddy Freeman). Todos los nuevos personajes tenían además un origen común de sus poderes al ser de ascendencia alienígena, concretamente en relación con los H’San Natall, una raza cuyos planes de conquista detendrían más de una vez.

La etapa de Jurgens es considerada una de las peores por parte del fandom, no tanto por una carencia de calidad (la colección no era basura, claro que tampoco era brillante) como por el hecho de que el nuevo grupo nunca fue aceptado del todo por los lectores como los Teen Titans dada la ausencia de los que son considerados personajes poco menos que capitales para ‘autentificar’ un grupo de Titanes, como Raven, Donna Troy, Nightwing o Robin. En referencia a este último, por votación de los lectores en una campaña para promover las ventas, el tercer Robin (Tim Drake) debería haber pasado a ser miembro de este grupo, pero el temor a posibles conflictos con la línea de series de Batman haría que DC obligase en el último momento a Jurgens a sustituirlo por el Capitán Marvel Jr. Obviamente, las ventas no mejoraron, y la serie sería cancelada en 1998.Marzo de 1999 traería la nueva intentona de regreso de los titanes, esta vez algo más exitosa, con la miniserie JLA/Titanes: El Imperativo Tecnis en la que veríamos el regreso de Cyborg tras su odisea espacial en un nuevo cuerpo junto con Changeling y Raven (en su forma incorpórea pura tras la destrucción de su cuerpo). La serie limitada llevaría a una nueva colección, Los Titanes, con guiones de Devin Grayson. La nueva etapa tenía como grupo a una mezcla de titanes veteranos, contando con los cinco fundadores: Nightwing (Dick Grayson), Troia (la nueva identidad de Donna Troy), Arsenal (Roy Harper), Tempest (Garth, anteriormente Aqualad) y Flash (Wally West). Junto a ellos, otros veteranos como Starfire, Raven, Cyborg o Changeling (que finalmente recuperaría su nombre de Beast Boy tras una breve etapa como líder del fallido grupo Titanes L.A.), personajes más recientes como Damage, Argent, etc… o nuevos miembros como Jesse Quick (Jesse Chambers). La serie avanzaría sin demasiado tropiezos pero tampoco sin destacar demasiado (lejos estaban los años de superventas para los Titanes) hasta su final en el año 2002. Pese a ello es a día de hoy considerada una etapa más que notable y cuenta con su propia legión de seguidores y defensores particular.

El final llegó con la miniserie de tres números Día de Graduación, con protagonismo compartido entre Los Titanes y Young Justice, una historia de gran importancia para los dos grupos pues marcaría el fin de ambos como tales tras los trágicos hechos acaecidos en la misma (destacando las muertes de Lilith Clay y Donna Troy). Los Titanes y Young Justice se desbandarían, pero de las cenizas de los dos grupos surgirían dos nuevos. Por un lado, los nuevos Outsiders, pero eso es otra historia. Por el otro, y esto si nos interesa, unos nuevos Teen Titans, en lo que iba a ser el inicio de una de las mejores etapas de los personajes desde la época de Wolfman y Perez en los 80.
Próximo post: La etapa de Geoff Johns, la Crisis Infinita, el Año Después y los tiempos que corren.

3 comentarios:

  1. buen texto, al menos, servidor se va enterando un poco de la historia DCera. eso si, es eprimer traje de Nightwing! por el amor de Odin! mis corneas, mis pobres corneas!

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  2. la etapa de wolfman y perez es la mejor, aunque la edición de planeta reciente deja mucho que desear

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  3. Maestro!

    que gran review te has mandao de los titans!

    soy refan de este gran grupo desde que los descubrí a principios de los 90's y debo decir que habian muchas cosas que no sabia xD

    Ojalá vuelvan lso originales, no hya nadie mejor que ellos (y de paso que vuelvan perez y wolfman jaja)

    un abrazo y gracias por el trabajo!

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